viernes, 30 de enero de 2015

¿LA CUT, INTERESES COLECTIVOS O INTERESES PERSONALES?

El sábado 28 de diciembre de 2014, la CUT celebró una Asamblea Nacional en Osuna en la que decidió por consenso “congelar” su participación en los órganos de dirección de IU. Una decisión que pudo tener muchas interpretaciones, incluso la de ser un acuerdo vacío de contenido. ¿Qué significa?, ¿qué se van de IU o que se quedan? .¿Que están pero como si no estuvieran o que estarán otra vez mas adelante?. Además, un grupo de 5-6 dirigentes anuncian que toman la decisión personal de abandonar orgánicamente la estructura de IU. Tanto para una decisión como para la otra, se dieron las mismas razones; no comparten el Presupuesto del 2015 del Gobierno Andaluz, la Asamblea de Balance de IU fue una farsa y no apoyan un gobierno implicado en muchos casos de corrupción. Como si esto fuera nuevo.

 Llamó bastante la atención que tales decisiones se tomaran en ausencia forzada de su Portavoz Nacional, Sánchez Gordillo. Es muy significativo que todos los que anunciaron en esta Asamblea Nacional que abandonan IU sean los liberados que cobran del SOC-SAT, excepto el diputado provincial. Y sin embargo ninguno de los otros liberados, los que cobran de IU, se pronunciaron.

 Tampoco dijeron nada los 11 alcaldes, la mayoría de concejales y el nuevo diputado andaluz, que por cierto votó a favor del Presupuesto aunque luego lo criticó. Muchos pensamos entonces, ¿seguirán en IU?. Pues si es así, la ruptura ensombrece el futuro de este grupo, cosa que a muy pocos parece interesarle y menos a quienes ponen sus intereses y ambiciones personales y de fama por encima de la organización.

 Salir o quedarse en IU por parte de la CUT es una decisión colectiva a la que se llega después de una discusión sosegada, profunda y coherente en la que se deben tener en cuenta diversos factores y condiciones del momento político que vivimos, tales como: la conveniencia de gobernar junto a un partido corrupto y que representa los intereses de bancos y grandes empresas; llegar a la certeza de que el resto de IU responden más a intereses de la clase dominante que a los intereses de los ciudadanos y trabajadores que sufren la crisis; responderse a sí mismo si la CUT representa los intereses de los desahuciados, de los parados, de los que les recortan los derechos laborales y civiles, etc.; aclararse a sí mismo si se pondrán de parte de los débiles y desposeídos; y otras cuestiones que determinan al final cuales son los intereses que la CUT va a abanderar. Cuando se tengan respuestas certeras a esto, entonces vendrán los concesos y las decisiones para determinar cuál es el camino a seguir. Y sobre todo y es lo vital para una organización, que sus decisiones las tomen las mayorías de sus militantes que para eso son los que sostienen, luchan y dan la cara por ella.

 Las decisiones, “por consenso”, tomadas por la CUT en su Asamblea Nacional de aquellos días no tiene nada que ver con esto y a la vista está que unos se van y otros se quedaron. Los que se fueron negocian ahora puestos en las listas electorales de PODEMOS y los que se quedaron, descongelan apresuradamente ahora y sin necesidad de consenso las relaciones con IU, y piden el primer puesto en Sevilla. Al final unos y otros tomaron sus decisiones solo para asegurarse cargos y poder. Pura casta. No responden a ideología alguna, ni a discusiones políticas meditadas, coherentes, y de decencia política. ¿Y quién defiende a los ciudadanos? La CUT se parece cada vez más a un barco a la deriva a la que cada vez entiende menos gentes.

MANUEL LARA CASTEJÓN.