lunes, 31 de agosto de 2015

Dossier Crisis del SAT - Caso Almería Introducción al Dossier Andalucía Libre


Ya hicimos una breve referencia a este asunto en el ANDALUCÍA LIBRE nº 322. Y ya entonces era evidente su carácter desagradable. Creímos que esa mención situaría de forma suficiente su alcance y ayudaría a una reflexión posterior en el ámbito de la izquierda nacionalista andaluza, que nos parecía ya entonces imprescindible.
 
Además, reconozcámoslo, aquí del SAT y desde que nació -aún con todo nuestro conocido espíritu critico- siempre nos ha gustado reseñar y destacar su faceta positiva y su aportación a las luchas y lo hemos seguido con tanta atención como cariño, como una referencia potencialmente útil a la construcción de una Andalucía diferente. Así que no es plato de gusto vernos en la obligación de corregir en este tema nuestro anterior enfoque y detenernos en unos hechos que sacan a primer plano, no sus grandezas sino sus miserias.
 
Concluimos que -visto lo acaecido desde entonces- nuestra mejor contribución al futuro del SAT y del movimiento nacionalista andaluz no es pasar pagina y minusvalorar un problema que sigue vivo y latente, infectando a otros sucesivos que la actualidad va generando. Entendemos que nuestra obligación es llamar la atención y hacerlo a nuestra manera: ofrecer el estado de la cuestión en el dossier que sigue con el nivel de detalle a nuestro alcance, adecuado para que toda aquella persona interesada pueda tener los materiales necesarios para hacerse su propia composición de lugar y extraer sus propias conclusiones.
 
 Actuamos así porque los meses transcurridos desde el estallido y la resolución en falso de la crisis no han atenuado en absoluto los negativisimos efectos políticos y éticos de este asunto. Se hable más o menos abiertamente de él; sigue ahí enquistado, afectando los debates y envenenando el ambiente y las relaciones entre el conjunto de la izquierda nacionalista andaluza. Hemos concluido que sin conocer el origen, desarrollo y resolución de este conflicto -que trasciende con mucho su concreción almeriense- y los posicionamientos políticos consecuentes por acción u omisión -tanto dentro como fuera del SAT- no es posible entender en toda su extensión ni lo que hacen y dicen la CUT, AC, Jaleo y NA, ni por supuesto tampoco cómo son a su vez vistos por los otros sujetos políticos implicados. Mirar adelante e introducir aire fresco requiere romper la omertá y las complicidades irreflexivamente regaladas; superar el pasado reconociendo errores exige rectificar por la vía de los hechos, que es la mejor manera de rectificar. Cada uno en su ámbito y en su medida.
 
Y como no escurrimos el bulto, en nuestro resumen introductorio que a continuación incluimos, aquí va nuestra visión del asunto.
 
Recapitulando.
 
El conflicto se hace publico a través de una denuncia de anteriores irregularidades administrativas y contables heredadas en el SAT de Almería, realizada por parte de su dirección provincial en ese momento. En esa dirección que denuncia procede anotar que tienen presencia y responsabilidades, militantes significados de Nación Andaluza, aunque es notoriamente plural.
 
La reacción ante la denuncia y los denunciantes de la dirección nacional del SAT (hegemonizada por Cañamero y la CUT) es expulsarlos del SAT y tacharlos públicamente de "infiltrados de la policía", "sicarios" y "gentuza". El momento de la denuncia y de la reacción coincide con el proceso de acercamiento entre Cañamero y la CUT a Podemos.
 
 
Es obligado reseñar que esos pretendidos "infiltrados" son viejos y conocidos militantes de la izquierda que en los años precedentes han reconstituido el SAT en Almería, formando su dirección provincial, desarrollándolo y dándole proyección como un sindicato andaluz.
 
Durante meses además -como relatan en su Informe, que reproducimos en el Dossier- esa dirección provincial fue poniendo internamente en conocimiento directo de la dirección nacional del SAT todo lo que iba descubriendo sobre el funcionamiento previó a su etapa, adecuando su ritmo de actuaciones al considerado oportuno en su momento por la dirección nacional del SAT (que se desplaza a Almería para conocer de primera mano los hechos, dando entonces repetidamente su acuerdo a las indagaciones y pasos que realiza el sindicato provincial de Almería). 
 
Concluida la Marcha a Madrid (hito en el acercamiento y colusión Cañamero-Podemos) la dirección nacional del SAT se desdice de todo lo dicho y hecho anteriormente y cuando la dirección provincial del SAT decide continuar con las iniciativas previstas haciendo públicos los hechos, reacciona expulsándola y a la vez favoreciendo la vuelta posterior al control político del SAT provincial por parte de quienes habían sido sus anteriores responsables investigados. 
 
Más allá de las anécdotas que andan ahora por los juzgados y de cual sea finalmente su entidad, curso y resolución legal, lo que nos parece relevante políticamente es la secuencia del proceso y las actuaciones y motivaciones de las partes. Para entenderlo hay que mirar la vista atrás y elevarla, incluso hasta integrar en ella a Europa.
 
Vamos a intentarlo a partir de los elementos de los que disponemos.
 
El SOC de Almería previo a la formación del SAT (vamos a llamarlo SOC-preSAT) funcionó durante años más que como un sindicato como una ONG dedicada exclusivamente a la atención informal de inmigrantes magrebíes y africanos; sin preocupación significativa alguna por vincularse a la realidad nacional andaluza en sus vertientes política, social o laboral. En resumen, el SOC-preSAT constituía un núcleo estable extremadamente reducido, liderado por un afiliado argentino radicado en la ciudad, que eventualmente en ocasiones significadas aparecía arropando o encuadrando protestas puntuales de algún sector de la población trabajadora inmigrante, sobreexplotada como es sabido en el Poniente. El resultado de esta actuación -oenegera más que sindical - fue que la practica, el funcionamiento y la imagen del SOC-preSAT de Almería no se parecían en nada a lo que configuraría al resto del SAT (ni el rural ni el urbano; aún con todas sus carencias y con todas sus particularidades imaginables). El SOC-preSAT se consolidó así como un elemento voluntariamente extraño a su contexto social.
 
 No obstante, ese SOC-preSAT, posiblemente a través del citado argentino, estableció en su momento vínculos de colaboración con la red cooperativa europea Longo Mai y su plataforma Foro Cívico Europeo. A estos europeos -de tan larga y complejísima trayectoria histórica como potente infraestructura económica- les debió parecer que ese SOC-preSAT, pretendidamente de magrebíes y africanos aunque intermediado por poliglotas con mucho mundo recorrido, coincidía con su visión centroeuropea preestablecida de lo que ocurría en Almería y de cómo se debía intervenir al respecto. Y la solidaridad ideológica condujo a una unidireccional solidaridad económica: desde los ricos del norte a los pobres del sur, por supuesto. Sólo los intervinientes, intermediarios y beneficiarios sabrán a cuando ascendió su cuantía, qué modalidades contempló y en qué partes se repartió esa ayuda entre Almería y la organización nacional.
 
 
 
Lo cierto es que la formación del SAT rompió con esa dinámica y sepultó al SOC-preSAT en el pasado. Entró nueva gente, se desarrollaron más iniciativas políticas y sindicales y sin descuidar en absoluto la atención al colectivo de trabajadores inmigrantes, el SAT de Almería dejó poco a poco atrás ese lastre de ONG, para irse consolidando como un sindicato de izquierdas y andaluz en Almería, abierto a todos, horizontal y sin jerarquías, no por informales menos efectivas. Los europeos entonces cortaron el grifo a su partenaire almeriense (y cabe recordar aquí el viejo dicho "quien paga, manda")
 
Y entonces sorpresivamente el pasado echado por la puerta se coló por la ventana.
 
Durante un tiempo pareció que la dirección nacional del SAT prefería el futuro al pasado. Pero cuando llegó el momento de optar entre quienes podían mantener los vínculos económicos con los europeos y entre quienes -por el otro lado- aún sin euros, podían aportar una posibilidad de consolidar al SAT como una opción sindical efectiva en Almería, Cañamero y sus seguidores escogieron el pasado. Cuando la dirección nacional del SAT tuvo que elegir entre los que como contraprestación al amparo recibido aseguraban un asentimiento absoluto a los giros y ocurrencias de la dirección y entre quienes aún comprometidos desinteresadamente con el SAT podían ser en ocasiones políticamente críticos o rebeldes a los intereses de la dirección, no dudó y escogió el aplauso. La dirección nacional del SAT -actuando como una Panzerdivisionen- sacrificó Almería sin pestañear por una indeterminada cantidad de euros posibles llegados de Europa y un seguro político de adhesiones inquebrantables, en un momento -además- en que la búsqueda de hospedaje dentro de Podemos agudizaba a sus ojos el interés de ambas aportaciones.
 
El epilogo, como propina, tuvo dos momentos miserables.
 
Primero, públicamente, a Cañamero no se le ocurrió otra cosa para responder a una denuncia sobre irregularidades legales que calumniar a los militantes denunciantes, calificándolos en televisión como "infiltrados de la policía española". Cañamero superó y traspasó todos los limites admisibles, reproduciendo tics y hábitos conocidos que han hundido a la izquierda mundial en la miseria. El momento se prolongó al empecinarse en la injuria y al expulsar a los mensajeros.
 
El segundo momento se produjo adentró del SAT y también fuera, cuando el seguidismo acrítico, el silencio cobarde y el mezquino calculo de intereses personales o partidarios se impuso a la actitud debida que ha de esperarse en militantes que aspiran a contribuir desde su inteligencia y su esfuerzo a liberar a su pueblo y a su clase de la dominación y la explotación. En lugar de afirmarse la demanda de información y el rechazo a las amalgamas, se impuso la complicidad a una concepción carismática y patrimonial del Sindicato. Aun cuando algunos quisieran con su actitud evitarle al SAT un problema, de hecho contribuían con su apoyo activo o pasivo a que la herida se hiciera crónica. Lo mismo que ha ocurrido antes en tantas y tantas organizaciones y países a lo largo de la historia.
 
De ambos momentos -y de sus causas tanto recientes como estructurales y profundas- podrían extraerse abundantes enseñanzas y conclusiones. Pero hacerlo excedería el alcance de esta introducción.
 
Esperemos que los hechos y rectificaciones futuras acrediten que se ha aprendido lo debido. Nos va mucho en ello.
 
 
Materiales
A - Los hechos y su repercusión pública
1. Un grupo de militantes del SAT-Almería denuncia en el Juzgado al Sindicato por múltiples irregularidades, Almería 24 Horas, 2/10/2014
 
7. No vais a ensuciar nuestro nombre [DECLARACIÓN sin firma en web SAT - NACIONAL - Denomina a los denunciantes sancionados "sicarios" y "gentuza"]
8. El SAT reconoce que pagó dietas con dinero 'negro' a militantes - Noticia en "El Mundo"9. El Ataque al SAT pretende acabar con el avance de la coordinación de luchas estatales [Declaración de los que tras la expulsión reciben el apoyo de Cañamero en Almería]
 
C. Trasfondo y trastienda internacional de la crisis del SAT.
10. Los europeos
- Sitio de Longo Mai en Suiza [Los que ayudaban economicamente al SOC pre-SAT]
- Longo Mai en la Wiki-Frances (más completo)
- Foro Civico Europeo, plataforma de LM
- Quienes son y de donde vienen los de Longo Mai ,Michel BERNARD (en francés) - Favorable a LM
- Sobre Longo Mai, Prevensectes (en francés) - Contrario a LM

D. Respuestas y valoraciones de los expulsados del SAT
12. Es hora de construir. SAT: Punto y final, Ali Manzano [Balance de uno de los expulsados]
*Militantes del SAT reclaman la independencia del sindicato frente a Podemos